Duérmete, niñito mío, que tu madre no está en casa; que se la llevó la Virgen de compañera a su casa......
A estas alcobas de velada luz y lechos clandestinos, de la mañana hasta la demacrada madrugada las parejas acuden....
Cuando miro el azul horizonte perderse a lo lejos, al través de una gasa de polvo dorado e inquieto, me parece posible...
No, no me basta, no. Ni ese azul en delirio celeste sobre mí, cúspide de lo azul. Ni esa reiteración cantante de la ola,...
84 Encaneció las ondas con espuma Argos, primera nave, y sin temellas osó tocar la gavia las estrellas, y hasta el cerco del sol...
De pechos sobre una torre que la mar combate y cerca, mirando las fuertes naves que se van a Inglaterra,...
Cuando los ojos a la vida abría, al comenzar mi terrenal carrera, la hermosa luz que vi por vez primera fue la luz de tus ojos,...
Estaba María santa Contemplando las grandezas...
Es la mujer del hombre lo más bueno, y locura decir que lo más malo, su vida suele ser y su regalo, su muerte suele ser y su...
Tú tienes lo que busco, lo que deseo, lo que amo, tú lo tienes. El puño de mi corazón está golpeando, llamando. Te agradezco a...
Te quiero a las diez de la mañana, y a las once, y a las doce del día. Te quiero con toda mi alma y con todo mi cuerpo, a veces,...
De una recia calentura, de un amoroso accidente, con el frío de los celos Belardo estaba a la muerte....












