Él decía a su amada: Si pudiéramos ir los dos juntos, el alma rebosante de fe, con fulgores extraños en el fiel corazón, ebrios...
Quienquiera que fueres, óyeme: si con ávidas miradas nunca tú a la luz del véspero has seguido las pisadas, el andar süave y...
Puesto que apliqué mis labios a tu copa llena aún, y puse entre tus manos mi pálida frente; puesto que alguna vez pude respirar...
¡Ay!, ¡cuántos capitanes y cuántos marineros que buscaron, alegres, distantes derroteros, se eclipsaron un día tras el confín...
Muere el día en verano. De sus flores cubierto, vierte el campo a lo lejos un perfume embriagante....
Yo tenía doce años; dieciséis ella al menos. Alguien que era mayor cuando yo era pequeño. Al caer de la tarde, para hablarle a...
La tumba dijo a la rosa: -¿Dime qué haces, flor preciosa, lo que llora el alba en ti?...
¡Nunca insultéis a la mujer caída! Nadie sabe qué peso la agobió, ni cuántas luchas soportó en la vida,...
Estaba despeinada y con los pies desnudos al borde del estanque y en medio del juncal... Creí ver una ninfa, y con acento dulce:...
Si ya la mañana sonríe en el valle, ¿por qué no has abierto tu cáliz de flor? ¿por qué estás dormida, cuando ha despertado la...
Si nada de mí queréis, ¿por qué os acercáis a mí? Y si así me enloquecéis, ¿por qué me miráis así? Si nada de mí queréis, ¿por...
Nace el alba y tu puerta está cerrada Hermosa mía, ¿a qué dormir? ¿Si se despierta la rosa, no vas a despertar tú?...












