Me Encanta Dios

Me encanta Dios. Es un viejo magnífico que no se toma en serio. A él le gusta jugar y juega, y a veces se le pasa la mano y nos...

El peatón

Se dice, se rumora, afirman en los salones, en las fiestas, alguien o algunos enterados, que Jaime Sabines es un gran poeta. O...

Boca del llanto

Boca del llanto, me llaman tus pupilas negras, me reclaman, Tus labios sin ti me besan....

Hojas Secas

Hay sobre mì, lloviendo hojas secas, todas llenas de recuerdos; quizà tan sòlo presienten que tù ya no volveràs. Miro hacia el...

De Miel

Mis ojos resplandecen, como cuando se ilumina, el cielo con su sol; El rostro se enciende, al toparme de frente, con tus ojos...

Mal Destino del Amor

El destino juega con el amor a su antojo, en cualquier día llega, en cualquier segundo te lleva; como pleno sol te inunda, y...

Desperté en tu Mirada

Bajo la luna de invierno con la nieve cayendo del cielo me acurruqué a tus brazos, como hoguera encendida deshieló el frío de mi...

Epigrama

Cuando un hombre ha agotado hasta el último newton de esperanza, y la inercia es ya la única fuerza...

Esto y no más

Peregrinaje sin altar que avanza en tanto retrocede pues su meta no es más que un agua oscura helada y quieta que sume en el...

La bota

Caer y levantarse eso es la vida —dicen. Caer y levantarse no importa cuántas veces y seguir adelante porque entre la maraña de...