La cajita de Olinal

I Cajita mía de Olinalá, palo-rosa, jacarandá. Cuando la abro de golpe da su olor de reina de Sabá. ¡Ay, bocanada tropical:...

Interrogaciones

¿Cómo quedan, Señor, durmiendo los suicidas? ¿Un cuajo entre la boca, las dos sienes vaciadas, las lunas de los ojos albas y...

Este largo cansancio

Este largo cansancio se hará mayor un día y el alma dirá al cuerpo que no quiere seguir arrastrando su masa por la rosada vía...

El niño solo

Como escuchase un llanto, me paré en el repecho y me acerqué a la puerta del rancho del camino. Un niño de ojos dulces me miró...

El establo

Al llegar la medianoche y al romper en llanto el Niño, las cien bestias despertaron y el establo se hizo vivo. Y se fueron...

El espino

El espino prende a una roca su enloquecida contorsión, y es el espíritu del yermo, retorcido de angustia y sol. La encina es...

Diablerie

Los enemigos de Caín eran poderosos, y rastrearon sus pasos como los sabuesos, y la pista no desaparecía,...

Las palabras de Nosferatu

SOIS LOS HIJOS DE LAS SOMBRAS, SOIS LOS HIJOS E HIJAS DE LA OSCURIDAD. BUSCAD EL LUGAR MAS OSCURO Y HACEDLO VUESTRO. ALIMENTAOS...

Las palabras de Makav

En la musical, destrozada Medianoche, por las arenas De coral del tiempo, A través de las sangrientas Puertas del cielo, Más...