Fue afortunado, en verdad, Ogata Korin. Gozó del esplendor de la juventud en los barrios de licencia, frecuentó el paladar...
El cabello se esparce suavemente en el lino, como un mar que es el oro si despacio amanece. Suavemente se pliegan las pestañas,...
No, no me gusta. En realidad detesto la crápula de las saunas: Cópulas en la tristeza del anonimato. .. ¿Pero las líneas de los...
He ido muchas veces ataviado de tristeza, hundiéndoseme el mundo a cada rato, fingiendo entre los amigos que me interesaba...
Piernas tensas. Tacones sonoros. Revuelto el cabello negro... Era o había sido, hasta que la noche descubrió su cuerpo largo,...
Hemos venido a verte al sórdido escenario donde hombres y mujeres agradecidos adulan tu belleza. .....
Y aquel círculo sacro cerró entorno nuestro. Todo era oscuridad y atmósfera callada. Un centro nos unía y una emoción muy...
Dicen los maldicientes: ¡Qué poco le queda a Miguelito! Fue rey -como tantos- de unas horas: Cinco o seis primaveras. Poca cosa....
Era el centro elegante. El lugar de las perfumerías con sillas delante del mostrador, el lugar de los sastres y de las sederías...
Anoche, dando vueltas como siempre, camino de la alta madrugada (bares y discotecas, calle estrecha,...
No me di cuenta al principio, me fijé después porque le hablabas. Y se iba y volvía, llevando cosas, sonriéndote, con gracia...
Aunque el tiempo nos haya separado (no es el tiempo sino la vida quien aleja) no debo, no sería lícito olvidarte y ser injusto...












