El espantapájaros

El hombre estaba solo dentro de su propio corazón. El hombre era el alimento del ludibrio, la soledad y la fosca bruma. Milpa...

La llamada ...

Voy donde me lleven las fragancias víricas del aire, ahí, donde se engañe y oculte la sangre y la necesaria muerte hieda como...

Devorador de almas

Cuando el hambre de la soledad venga a rozarte las arterias y se relama los labios con tu sangrante inhumanidad. Ahorca un par...

Morir mil veces

Cartapacio en la hondura. Misa nocta que ladra o sangra y despabila al cielo con luctuosa duna. No me hagas biombos con cruces...

Canto al vampiro

Y el pueblo inmortal le aclamó… En aquella madrugada, se impuso, luchando titánicamente, contra el ocaso de la noche. Las...