El cisne en la sombra parece de nieve; su pico es de ámbar, del alba al trasluz; el suave crepúsculo que pasa tan breve las...
I ¿Cuentos quieres, niña bella? Tengo mucho que contar: de una sirena del mar, de un ruiseñor y una estrella,...
Yo adoro a una sonámbula con alma de Eloísa, virgen como la nieve y honda como la mar; su espíritu es la hostia de mi amorosa...
Francisca, sé suave, es tu dulce deber; sé para mí un ave que fuera una mujer....
Franca, cristalina, alma sororal, entre la neblina de mi dolor y de mi mal!...
Era un aire suave de pausados giros; el hada Harmonía, ritmaba sus vuelos, e iban frases vagas y tenues suspiros entre los...
En el kiosco bien oliente besé tanto a mi odalisca en los ojos, en la frente, y en la boca y las mejillas,...
¡Divina Psiquis, dulce mariposa invisible que desde los abismos has venido a ser todo lo que en mi ser nervioso y en mi cuerpo...
En invernales horas, mirad a Carolina. Medio apelotonada, descansa en el sillón, envuelta con su abrigo de marta cibelina y no...
Cuando llegues a amar, si no has amado, sabrás que en este mundo es el dolor más grande y más profundo ser a un tiempo feliz y...
Cuando cantó la culebra, cuando trinó el gavilán, cuando gimieron las flores, y una estrella lanzó un ¡ay!;...
¿Cómo decía usted, amigo mío? ¿Qué el amor es un río? No es extraño. Es ciertamente un río......












