¡Carne, celeste carne de la mujer! Arcilla -dijo Hugo-, ambrosía más bien, ¡oh maravilla!, la vida se soporta, tan doliente y...
Bota, bota, bella niña, ese precioso collar en que brillan los diamantes como el líquido cristal de las perlas del rocío...
A Gregorio Martínez Sierra Nada mejor para cantar la vida, y aún para dar sonrisas a la muerte, que la áurea copa en donde Venus...
Amar, amar, amar, amar siempre, con todo el ser y con la tierra y con el cielo, con lo claro del sol y lo oscuro del lodo; amar...
Lloraba en mis brazos vestida de negro, se oía el latido de su corazón, cubríanle el cuello los rizos castaños y toda temblaba...
Margarita, está linda la mar, y el viento lleva esencia sutil de azahar; yo siento en el alma una alondra cantar: tu acento....
¡Recibe en la frente este beso! Y, por librarme de un peso antes de partir, confieso que acertaste si creías que han sido un...
¡Ciencia! ¡verdadera hija del tiempo tú eres! que alteras todas las cosas con tus escrutadores ojos. ¿Por qué devoras así el...
VALLES de sombra y aguas apagadas y bosques como nubes, que ocultan su contorno en un fluir de lágrimas....
Ocurrió una medianoche a mediados de verano; lucían pálidas estrellas tras el potente halo de una luna clara y fría...
I ¡Escuchad el tintineo! !La sonata Del trineo Con cascabeles de plata! ¡Qué alegría tan jocunda nos inunda al escuchar...
Era la medianoche, en junio, tibia, bruna. Yo estaba bajo un rayo de la mística luna, Que de su blanco disco como un...












