Quiero ver en tus ojos el destello, la inquietud de mi fibra, el rocío en tus manos asidas a mi río, el recodo en que habita lo...
Tiemblas, y tus cabellos locos se desparraman como garfios de sombra en tu carne jugosa. Mis manos, hogueras de cinco llamas,...
Aunque ungiste el umbral y ensalivaste no pudo penetrar, lamida y suave, ni siquiera calar tan vasta nave, por su volumen como...
Estuve con un joven y supe al fin lo que era el violento arrebato, la agilidad vibrátil, cavidades melosas en la carnosa pulpa...
Cúbreme, amor, el cielo de la boca con esa arrebatada espuma extrema, que es jazmín del que sabe y del que quema, brotado en...
Un roce breve, fugitivo como el ala de una mariposa hizo arder el aire en un instante entre tu cuerpo y el mío....
Pongo la punta de mi lengua golosa en el centro mismo del misterio gozoso que ocultas entre tus piernas...
El émbolo brillante y engrasado embiste jubiloso la ranura y derrama su blanca quemadura más abrasante cuanto más pausado....
Renuncia a tu cuidado, bien lo sé: tras ese dolor que tu embestida aqueja, en alivio y placer muda la queja, más sosegada cuanto...
Yo te diré los sueños de mi vida en lo más hondo de la noche azul... Mi alma desnuda temblará en tus manos, sobre tus hombros...
Estuvo ella tan cerca, su cuerpo junto al mío, que entreverle los senos era amarla dos veces. Iba el río cantando porque el agua...
Anónimo ( finales s. xv) ¡Oh, oh, oh, gran maravilla! Gran maravilla esta noche: una virgen ha parido, y sigue siendo doncella....












